PAN PARA PRINCIPIANTES

Si sois, como yo, asiduos navegantes de la blogosfera gastronómica, os habréis dado cuenta del creciente interés, en los últimos años, por la elaboración del pan casero. Creo que ha sido una de las mejores y más valiosas aportaciones a los blogs de cocina y a nuestra alimentación y, a raíz de ese interés, han aumentado considerablemente los libros sobre dicho tema en las librerías, la información en los blogs y la accesibilidad a los ingredientes necesarios para poder elaborarlo en casa.
Si, por el contrario, sois de los que todavía no os habéis atrevido a hacer pan en casa pensando que es una tarea ardua difícil, me uno a todos los blogueros gastronómicos en insistir en que lo probéis ya que, puedo aseguraros, que es uno de los mayores placeres que hay y, quien empieza, no da marcha atrás.


Pan para principiantes
Pan para principiantes


Recuerdo la primera vez  que hice pan en casa, hará unos 9 años. Por aquel entonces todavía no era habitual que la gente se atreviera a hacerlo en casa. Era uno de los mayores retos al que uno se enfrentaba al adquirir la thermomix: "¡Ya la tengo y puedo hacer pan!".
La cuestión no era que sin thermomix no se pudiera hacer, sino que dentro del recetario básico de la thermomix, una de las recetas que venía era la del pan casero, ¡como si no pudiéramos hacerlo sin thermomix o sin amasadora! pero claro, entonces no había tanta información al respecto y sólo los afortunados que tenían una thermomix o una amasadora se atrevían a ello.
Recuerdo, igualmente, la locura para encontrar la levadura de panadería, ¡tampoco se encontraba así como así! o buscar desesperadamente harina de fuerza. Todavía recuerdo los precios desorbitados de las primeras marcas en comercializar este tipo de harina.

Ahora, por suerte, tenemos muchísima información al respecto y los ingredientes al alcance de cualquiera. Asimismo, podemos encontrar maravillosos libros para poder elaborar el pan en casa, con un horno normal, destinados a los ciudadanos de a pie que deseamos reencontrarnos con uno de los alimentos fundamentales de la dieta mediterranea que, desgraciadamente ha perdido tanto protagonismo. Lamentablemente, hoy en día son pocos los sitios donde se puede encontrar pan decente, parece que nos conformamos con cualquier cosa, con la barra de pan comprada en la gasolinera o en los chinos, ¡eso sí, recién horneada y calentita pero que, unos pocas horas después está más dura que una piedra!

Voy a empezar con esta receta sencillísima para que, los que nunca han hecho pan, se atrevan a hacerlo. No lleva un amasado complicado, nada de levado ni masa madre, terminología que poco a poco iré introduciendo pero que, para empezar ni lo vamos a tocar. Esta receta la vi por primera vez en el maravilloso foro de Mundorecetas, de donde tanto he aprendido. Ahora la podéis encontrar en muchos blogs de cocina con diferentes nombres: Pan para principiantes, pan en cazuela, pan en cocotte, pan milagro, etc. Evidentemente, todos aquellos enamorados del mundo del pan y con tanto interés en transmitir ese interés a todo aquel que esté a su alrededor, empezará facilitando esta receta. Si lo hacéis no os arrepentiréis y os aseguro que el placer de ver vuestro primer pan será tan gratificante que querréis repetir.

Para este pan vamos a necesitar un recipiente pyrex redondo con tapa (apto para horno) ) de unos 25 cm de diámetro o una cocotte (cacerola de hierro fundido apta para horno).

Yo utilizo la pyrex.

INGREDIENTES:

- 310 gr de harina de fuerza
- 175 gr de agua (templada), unos 23 o 24º.
- 20 gr de aceite de oliva (yo utilizo 0,4º, el extra virgen lo guardo para tomar en crudo)
- 15 gr de levadura fresca de panadería (o 5 gr de levadura seca de panadería)*
- 1 cucharada pequeña de sal (unos 10 gr)

La levadura fresca de panadería la encontraréis en los supermercados en la zona de alimentos frescos. Al ser fresca tiene una caducidad de un mes aproximadamente. Deberemos conservarla en frigorífico.


Levadura fresca de panadería
Levadura fresca (foto bajada de internet)

La levadura seca de panadería la encontraréis en sobres. La cantidad que se utilizará de esta levadura será un tercio de la cantidad de levadura fresca que indique la receta. Este tipo de levadura se conserva sin necesidad de frío y se conserva varios meses.


Levadura de panadería seca
Levadura de panadería seca (foto bajada de internet)

No hay que confundir la levadura de panadería con la levadura química u otro impulsor químico o gasificante que se utiliza para  elaborar repostería (levadura tipo Royal). Este tipo de producto no ayuda a fermentar sino que incorpora una reacción química a la masa que produce gas y hace levar las masas de magdalenas, bizcochos, etc.


Ingredientes
Ingredientes y recipiente Pyrex



ELABORACIÓN:

1) Si amasamos a mano, colocamos la harina en un bol grande, desmigamos la levadura (si se trata de levadura fresca) y mezclamos. Vamos incorporando poco a poco el agua y el aceite (que habremos mezclado). No siempre necesitaremos toda ya que, dependiendo del tipo de harina, clima, humedad, etc, la masa nos pedirá más o menos agua. Mezclamos con las manos o con la ayuda de una rasqueta. Una vez mezclado todo, incorporamos la sal y seguimos mezclando.
2) Amasado con Thermomix:  Ponemos el agua, aceite y levadura 2 minutos, 37º, vel 2. Añadimos la harina, sal y ponemos 10 seg, vel 6 para mezclar y 2 min, vel espiga. Si la masa se queda un poco pegajosa incorporamos un poco más de harina, no mucha y volvemos a amasar en velocidad espiga unos segundos.
3) Amasado con amasadora: Colocamos en el vaso la harina, levadura desmigada y con el accesorio de amasar en velocidad media mezclamos unos segundos. Vamos incorporando en velocidad baja el agua y el aceite que habremos mezclado (no toda por si, al final, la harina no nos pide toda), amasamos unos 2 minutos e incorporamos la sal. Amasamos otros 2 o 3  minutos más a velocidad baja. Subimos la velocidad a 2/5 o 3 y amasamos otros 7 minutos.


Volcamos la masa sobre una encimera, espolvoreando un poco de harina,  y procedemos a amasar con movimientos firmes hasta formar una bola.


pan milagro



La manera más sencilla de elaborar este pan es sin levado. En este caso, una vez formada la bola, pincelamos con aceite el recipiente pyrex e introducimos la masa dentro. Hacemos unos cortes (los que queramos y como queramos) y espolvoreamos un poco de harina por encima.






Tapamos el recipiente con su tapa y lo introducimos en el horno, el cual NO habremos precalentado previamente.
Ponemos la temperatura del horno a 220º y horneamos durante unos 40 minutos. Yo para el horno tengo un termómetro de horno (de venta en ferreterías y tiendas de menaje, bien barato) ya que no me fío de ninguno, hasta que no me compré un termómetro no había manera de que la repostería me saliera bien ya que cada horno es un mundo.

A los 40 minutos ya tendremos nuestra hogaza de pan recién hecha en casa. Es un placer tener pan recién hecho.


Pan para principiantes
Pan para principiantes


Este pan puede mejorarse considerablemente, ahora explico cómo, pero no es comparable a cualquier pan que podáis comprar en las gasolineras o en los chinos.

Si queréis mejorar la miga podéis dejarlo levar antes de meter en el horno, tapado en la cazuela o recipiente pyrex durante una hora u hora y media. Al cabo de este tiempo, lo introduciremos en el horno. Esta vez el horno SÍ estará precalentado a 220 (si tenemos termómetro nos aseguraremos de que ha alcanzado esta temperatura) y lo dejaremos unos 30 o 35 minutos. La miga que se consigue será todavía más esponjosa.

Admite todo tipo de semillas (amapola, pipas de girasol, de calabaza, sésamo, etc).
Si se desea también se puede mezclar 50% de harina integral y 50% de harina de fuerza.

Como veis las opciones para una receta tan simple son muchas. Os animo a que lo hagáis en casa, no os vais a arrepentir. Cuando lo hayáis hecho querréis hacer otros muchos más y elaborar panes mucho más complicados.

Yo sigo haciendo a menudo esta receta, en especial esos días que llego a casa por la tarde y no tengo tiempo para hacer pan dejándolo levar mucho tiempo o porque me apetece tener pan y no hice un polish para otra receta el día anterior.

No hay nada que pueda describir el placer del olor a pan en toda la casa y poder degustarlo con un poco de queso o aceite y sal, un tomate (¡de los buenos, eso sí) con aceite de oliva virgen extra y unas hojuelas de sal maldón por encima, y si le añadimos una loncha de jamón ibérico ..... ¡es una auténtica delicia!


Pan para principiantes
Pan para principiantes














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