lunes, 2 de diciembre de 2013

CASITA DE JENGIBRE PARA PRINCIPIANTES

Cada país y cada familia tiene sus propias tradiciones navideñas. Una tradición en países anglosajones y en Norteamérica es el decorar casitas de jengibre cuando llega esta época del año, una tradición muy divertida, sobre todo si hay niños en casa, ya que ellos son los que más disfrutan de esta actividad, no sólo de la decoración, sino cuando llega la hora de comérsela.

El año pasado compré el juego de cortadores para hacer la casa de  jengibre y quedó genial. Ni siquiera tuve que hacer la masa ya que en IKEA, cuando llega esta época del año, te venden la masa fresca para preparar galletas de jengibre en casa. 

Este año he decidido dar un paso menos aún y es que, en IKEA también, te venden el paquete con las galletas con forma de la casa y lo único que tienes que hacer es montar la casa y decorarla, es decir, ¡más fácil imposible! Además, el precio no puede ser más barato, 2,99€ el paquete y, si eres socio de IKEA family, 2,50€. Lo único que he echado de menos esta vez es el rico olor a jengibre que hay en toda la casa mientras se hornean las galletas. 

Casita de jengibre
Casita de jengibre
Admite cualquier decoración y, salvo que queramos presentarnos a un concurso, lo de menos es cómo coloquemos los adornos, lo importante es que los niños ayuden a decorarla y coloquen a su antojo lo que quieran.

Para hacer esta casita, el material que necesitaremos será:

- Una bandeja o superficie dura sobre la que colocaremos la casa (nos puede valer un trozo de poliespán que cubriremos con papel de aluminio)
- Un paquete con galletas de jengibre en forma de la casa
- Golosinas, dulces, etc a nuestro antojo
- Azúcar glas,  clara de huevo y unas gotitas de limón para preparar la Glasa real (para pegar las paredes y tejado de la casa y adornarla)


Material para elaborar casita de jengibre


PREPARACIÓN DE LA GLASA REAL

Batiremos con una batidora eléctrica de varillas la clara de huevo junto a las gotas de limón  e iremos añadiendo poco a poco el azúcar. La cantidad de azúcar es aproximada, dependiendo del tamaño de la clara. La idea es que tiene que ser suficientemente consistente como para que las decoraciones sean firmes y nos sirva para pegar las paredes y techos de la casa.

Lo ideal es que tengamos una manga pastelera y una boquilla, ya que nos facilitará la aplicación de la glasa pero, si no es el caso, podemos utilizar una bolsa pequeña (las de congelación de alimentos van bien) donde introduciremos la glasa y haremos un agujero por donde salir. En la parte de arriba de la manga o bolsa, conviene cerrarla con una goma, pinza o algo similar para evitar que se nos salga la glasa o se nos seque. Podemos colocarla en un vaso alto y con un trozo de tela húmedo para evitar que se nos seque la glasa cuando no estemos utilizándola.


Glasa real para decorar casita de jengibre


Si se nos ha quedado demasiado espesa y nos cuesta trabajarla, podemos añadirle un poquito de agua, muy poca ya que enseguida podemos volver la glasa demasiado líquida. Es mejor ir añadiendo gotas poco a poco.
Si, por el contrario se nos ha quedado demasiado líquida, podemos añadirle más azúcar glas.

MONTANDO NUESTRA CASA DE JENGIBRE.

Esta parte es recomendable que la haga algún adulto, ya que no resulta tan sencillo para un niño.
En primer lugar añadimos glasa, como si se tratase de pegamento, en la base de las paredes de un frontal y un lateral, así como en la parte que los une. Si tenemos a alguien en casa que nos pueda echar una mano mientras se secan un poco, mejor, si no, lo conveniente sería colocar un bote o algo que sujete las paredes hasta que queden secas para que no se caigan.
Una vez que tenemos las paredes y los frontales los dejamos secar un poco antes de poner el tejado. Mientras tanto podemos ir formando (pegando)  la chimenea que luego colocaremos encima del tejado.

Formando la casita de jengibre

No importa que nos quede más o menos bien la glasa, podemos ayudarnos incluso de los dedos y luego ya decoraremos con más "nieve", ¿no?.

Una vez tengamos nuestra casita, la dejamos secar (dependiendo de la consistencia de la glasa tardará más o menos) y ya podemos pedir a nuestros retoños que vengan a dar rienda suelta a su imaginación. Con una boquilla más pequeña (o agujero más pequeño) se irá "pintando" la casa con la glasa al igual que si lo hiciéramos con un rotulador. La glasa, igualmente, nos servirá de pegamento para colocar todas las golosinas o dulces que queramos utilizar.

La decoración es libre así que cada cual que haga lo que le plazca. En este caso utilizamos las bolsitas que vendían en IKEA con nubes en forma de muñecos de nieve, gominolas en forma de abetos y lacasitos pero se puede utilizar lo que se quiera.

Casita de jengibre

Es ideal para ponerlo en Navidad y que los niños empiecen a destrozarla para comérsela entera, o llevar al cole el último día antes de las vacaciones, liarla en papel celofán y regalarla a un amigo o el profe de tus hijos.

Regalar casita de jengibre


En casa ya hemos empezado la cuenta atrás para la Navidad y eso incluye la tradición del calendario de adviento. Este año hemos hecho el calendario copiándolo de un modelo que habréis visto mucho por internet, facebook, pinterest, etc. Se trata de fabricar un calendario a base de bolsitas de papel, poniéndoles un numerito a cada una y colgándola con una cuerda. Las versiones son infinitas, se pueden utilizar para colgarlas en el árbol de Navidad, sobre una cuerda alargada que colgaremos en el pasillo, pared del salón, escalera (aquellos que tengan escalera) o, como es nuestro caso, colgar las bolsitas de una percha.


MATERIAL


Material para fabricar calendario de adviento

 Yo utilicé bolsitas de papel blanco, imprimí números en rojo que recorté con la ayuda de una troqueladora. Cerré las bolsitas con una blonda grapándola  a la bolsa y, con unas pinzas monísimas, en gris con purpurina,  que compré en la tienda casa, fui colgando las bolsas en una percha de alambre. dentro de las bolsas metí bombones.

Calendario de Adviento

Tiene el aliciente de tener los números descolocados y tener que buscar el día que corresponde. 

Tengo que admitir que, a mí, lo que más me gusta de la Navidad es todo lo que la precede, preparativos, decoración, iluminación de las calles, etc. Una vez que llega la Navidad me empiezo a agobiar un poco con tanta comida y obligaciones varias pero el mes de diciembre es uno de mis preferidos así que intento disfrutarlo al máximo.

4 comentarios:

  1. Qué maravilla de casita, Verónica, y qué manos tienes!! Yo jamás podría hacer una cosa así.
    En cuanto al calendario de adviento, yo también prefiero los números desordenados. Aunmenta la emoción!

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    1. ¡Qué va Yolanda! De veras que esta es súper sencillita, sólo hay que "pegar" las paredes y decorar. De hecho ésta la pegué yo pero la decoró Nayeli a su antojo.

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  2. Siempre habia visto la casita de ikea, pero nunca me dio por comprarla...creo que este año cae jaja. El calendario me encanta!! Sencillo y super resulton. Seguro que tu niña disfruta mucho abriendo sorpresitas!! ;)

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    1. Pues esta misma mañana la he comprado yo. ¡Es baratísima y ni te imaginas cómo queda de centro de mesa el día de Navidad! Un besote

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