AGUA FRESCA DE PIÑA CON HIERBABUENA

Tal y como ya os he mencionado en varias ocasiones, en México es habitual acompañar las comidas con aguas frescas de todo tipo de sabores. Las aguas frescas se han convertido en las bebidas no alcohólicas más populares del país.

Cumplen una doble función, por una parte refrescar y, por otra, neutralizar el picante de las comidas. Existen multitud de variantes, se elaboran con todo tipo de frutas (melón, sandía, piña ...) cereales (arroz, cebada...) semillas (chía) o flores y hierbas aromáticas (jamaica). Suponen una bebida mucho más saludable que los refrescos y son facilísimas de preparar, sobre todo las de frutas.

Se endulzan con azúcar aunque ésta se puede sustituir por cualquier otro endulzante, edulcorante o bien suprimirla si se desea cuidar la salud.


Agua fresca de piña con hierbabuena




En las taquerías, restaurantes, o bien puestos callejeros, podemos encontrar grandes garrafones de vidrio o plástico exhibiendo todo tipo de aguas frescas de  todos los colores y sabores, es algo que nunca puede faltar en la mesa.

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Este agua fresca de piña y hierbabuena se ha convertido en una de nuestras aguas frescas favoritas, el sabor de la piña junto a la hierbabuena le da un toque fresco, tropical riquísimo.

En el blog ya tengo publicadas otras recetas de aguas frescas como el agua de jamaica (espectacular) y la horchata de coco (¡ummm, mi preferida, sin lugar a dudas).


INGREDIENTES:

- 1 piña natural (*)
- 1 litro de agua
- 10 hojas de hierbabuena (o al gusto). Podeís sustituirlo por hojas de menta.
- 4 cucharadas de azúcar (o al gusto). Se puede sustituir por cualquier otro edulcorante o endulzante aunque el sabor, dependiendo de cuál se utilice, puede variar.

(*) Podéis comprar las piñas naturales que vienen ya peladas y preparadas pero no utilicéis piña en almíbar.
Si utilizáis piña natural, tenéis que pelarla y quitarle la parte central que está más dura.


Agua fresca de piña con hierbabuena



ELABORACIÓN:

Hay dos formas de tomar las aguas frescas, licuarlo todo bien o machacar, con la ayuda de un machacador de patatas, la fruta y añadir el agua y azúcar y dar vueltas.

Yo, personalmente, prefiero la primera, licuar todo bien aunque Ramón prefiere la segunda. Eso va en gustos.

En caso de optar por licuarlo todo, ponéis en vuestra licuadora la fruta y la hierbabuena, licuais bien hasta que quede todo bien triturado, hecho puré.
Añadís el agua y el azúcar y dais unas vueltas o programáis en vuestra licuadora en una velocidad baja, lo suficiente para mezclarlo.

Reserváis en el frigorífico hasta el momento de consumirlo para que se enfríe bien. Si lo váis a tomar inmediatamente, podéis añadir unos cubitos de hielo para enfriarlo.

Otra opción es, una vez triturada la  piña con la hierbabuena, añadir unos cubitos de hielo y triturar bien. Después añadís el agua y el azúcar y dais unas vueltas, os quedará tipo granizado. En este caso, podéis disminuir un poco la cantidad de agua.


Agua fresca de piña con hierbabuena


Este agua es mejor consumirla en el día ya que, si se deja más tiempo, la piña puede amargar.





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