AGUA DE TAMARINDO

Y seguimos con recetas de bebidas frescas pero, ¿qué queréis que os diga? con este calor que estamos sufriendo este año en Madrid, me siento incapaz de preparar comidas elaboradas, lo único que nos apetece son ensaladas de todo tipo, cremas frías, bebidas refrescantes y aguas frescas. Así que este verano estoy aprovechando para aumentar la sección de aguas frescas del blog, ya que son una parte muy importante de la gastronomía mexicana. Sin duda alguna, el agua de tamarindo no podía faltar y, si no la había puesto antes es porque no sabía que podíamos conseguir tamarindo en España pero, ¡fíjate tú por dónde que el otro día me lo topé de frente!




El fruto del tamarindo, físicamente, se parece a un cacahuete pero, al pelarlo, nos encontramos con la pulpa, blanda y un poco pegajosa, de sabor ácido y con un huesecito en su interior. Yo los encontré en Makro pero, seguramente, los vendan en otros muchos sitios.
El tamarindo tiene propiedades depurativas y ligeramente laxantes, se utiliza mucho para tratar problemas digestivos.



En este caso, para elaborar el agua de tamarindo, necesitamos hervir el fruto pelado y, una vez hervido, le quitaremos el hueso y esa pulpa será la que utilizaremos para elaborar el agua fresca.

INGREDIENTES (para unas 6 personas aproximadamente)

- 125 gr de fruto de tamarindo
- 1, 250 ml de agua
- 5 cucharadas de azúcar (o al gusto). Podemos sustituirla por cualquier otro edulcorante al gusto.

ELABORACIÓN

Pelamos el fruto y sacamos la pulpa, es carnosa y un poco pegajosa.
Vamos colocandola en un cazo.
Cubrimos con 600 o 700 ml de agua y hervimos durante unos 10 minutos.
Una vez hervido colamos ese agua, la cual reservaremos y esperamos a que se enfríe la pulpa del tamarindo.




Una vez fría procedemos a quitar, con las manos, los huesos.
Colocamos en una licuadora la pulpa junto con el agua de la cocción. Licuamos a máxima potencia.
Si la licuadora es potente o utilizáis la thermomix, no necesitaréis colar esa mezcla pues estará bien licuado. Bastará con añadir el resto del agua, el azúcar y volver a licuar a baja potencia para mezclar bien.
Si la licuadora no tiene mucha potencia, podéis incorporar el azúcar y el resto del agua, volver a licuar y colar esa mezcla. Nosotros no la colamos pues queda muy triturada y ni se nota.

Reserváis en el frigo para servir bien frío o bien podéis añadir unos cubitos de hielo y servir de inmediato.




Es una bebida muy refrescante, ideal para estos días tan calurosos.

En el blog tenéis otras recetas de aguas frescas (Agua de jamaica, horchata de coco, horchata de chufa o agua de piña con hierbabuena) recordad que son muy sabrosas, mucho más naturales y sanas que cualquier otro tipo de refresco comercial e ideales para esta época del año.

Por el momento, me despido del blog pues estaré ausente hasta el próximo mes de septiembre. Seguiré por las redes sociales y, si necesitáis cualquier cosa, sabéis que podéis escribirme que os contestaré lo antes posible. ¡Os deseo un feliz verano!

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