jueves, 12 de abril de 2018

CAMBIAR TU FORMA DE PENSAR PARA ENFRENTAR NUEVOS RETOS

Hace ya tiempo que escribí la segunda de las 3 entradas dedicadas al cambio de hábitos. Me vais a perdonar por tardar tanto en escribir esta última pero, la verdad, es que entre trabajo, casa, cursos que estoy haciendo, etc me cuesta sacar tiempo para todo pero, dentro de ese cambio de hábitos, también está el priorizar, organizarse y no estresarse. Hoy os voy a hablar de lo importante que es cambiar tu forma de pensar para enfrentar nuevos retos.


Vía pixabay


Hace año y medio decidí dar un cambio a mi vida, cambiar hábitos alimenticios, incrementar la actividad física y, todo ello, sin prescindir de mi tiempo libre y mi familia. El día sólo tiene 24 horas por lo que tuve que priorizar y reducir tiempo que antes dedicaba a otras cosas para poder dedicarlo a otras cosas como es el salir a caminar, leer, relajarme leyendo un libro y símplemente sentarme en un banco a disfrutar de la primavera, hacer mi tabla de ejercicios en casa u organizar y preparar comidas para asegurar una alimentación saludable.




En esta última entrada os quiero hablar de lo importante que es cambiar el "chip" para poder enfrentarnos a cualquier reto que nos propongamos.  Y,  el cambiar de hábitos es todo un reto porque implica muchísimo esfuerzo al principio hasta que conseguimos ir interiorizando cada uno de los hábitos que vamos incorporando a nuestro estilo de vida.

Ya os hablé en su día de que yo me sometí a hipnosis para enfrentarme a ese cambio de hábitos y cómo la hipnosis me ayudó, no sólo a cambiar de hábitos alimenticios sino a darme cuenta de que, en la vida podemos conseguir cualquier cosa que nos propongamos, por difícil que nos parezca pero, para ello, hay un factor que es importantísimo y ese factor es LA MOTIVACIÓN.




Si nos falta la motivación, podemos llegar a trabajar en tenerla siguiendo una serie de ejercicios y pautas. Ya os hablé de Marisa Peer y sus libros, "You can be Thin", "You can be younger" o "Ultimate confidence" En ellos, Marisa nos da pautas para poder trabajar nuestra mente y conseguir dominarla para obtener todo aquello que queramos, ya sea conseguir autoconfianza, adelgazar, mantenernos jóvenes y saludables, etc. Asimismo, Marisa explica cómo cambiar aquellas situaciones que no nos gustan e, incluso, cómo sacar provecho de aquellas que, sin gustarnos, no nos queda más remedio que "soportar" (ej: el atasco diario para ir a trabajar). La cuestión es cambiar el chip e intentar sacar lo positivo de todo para disfrutar al máximo de la vida.


El truco es cambiar los sentimientos que nos producen ciertas cosas e intentar relacionar sentimientos positivos a todo aquello que queremos incorporar sabiendo que es bueno para nosotros.

Para que lo entendáis mejor os pongo un ejemplo. Mi oficina está a 25 km de mi casa y a la hora a la que salgo siempre hay atasco. Si, cuando estoy en la carretera no hago más que pensar lo tedioso que es el trayecto y la mala suerte que tengo por tener que soportarlo diariamente, lo único que hago es alimentar más ese sentimiento negativo de algo que, quiera o no, tengo que soportar. Así pues, el truco está en intentar sacar lo positivo de eso. En mi caso, lo que hice fue disfrutar del trayecto pensando que es el único momento del día que tengo para estar sentada sin hacer nada ya que el resto del día no paro. Me pongo podcast que me bajo y que nunca tengo tiempo de oír, o bien mi música favorita o incluso audio libros. La idea es no tener el sentimiento de que estamos perdiendo el tiempo sino sacar el máximo provecho de la situación.

Al comenzar a cambiar hábitos alimenticios, tenemos que relacionar sentimientos positivos a ese cambio que estamos introduciendo y visualizarnos sanos, en forma, delgados, más activos y todo lo que esos cambios nos van a reportar. La gente que no consigue sus metas es porque se centra en lo negativo y no en lo positivo del cambio.

A la motivación, visualización y centrarnos en lo positivo, hay que añadir el cambio del lenguaje. Abandonar el vocabulario negativo y cambiarlo siempre a positivo. Ejemplo de cómo cambiar frases:

No a "sólo he adelgazado medio kilo" - cambiarlo por " ya he conseguido adelgazar medio kilo"
No a " "me cuesta horrores sacar tiempo para caminar" - cambiarlo por " "a pesar de disponer de poco tiempo, consigo salir media hora a caminar"
No a "Con lo que me gustan los dulces y ya no los puedo comer" - cambiarlo por "estoy cambiando mi forma de comer, me siento mucho más ágil, con energía y, además, estoy perdiendo peso".

Y así con todo lo que queramos cambiar, ya sea actividad física, hábitos alimenticios, estudiar unas oposiciones, presentarnos a una entrevista de trabajo, etc absolutamente cualquier reto que nos propongamos. Estos tips podemos aplicarlos a cualquier cosa y os aseguro que, poco a poco, lo haréis de forma natural, hablaréis en positivo y os chocará enormemente que la gente lo haga en negativo.


Vía Death to stock photo 
La gente de mi alrededor me conoce y, cuando dicen frases tipo "¡madre mía, cómo se nota la edad que me duele todo!!, se dan la vuelta para mirarme y me dice: "ya, ya sabemos que tú no estás mayor, que a ti no te duele nada y que si te duele algo, es porque has debido de hacer algún movimiento en falso". Jajaja, de veras que ni os imagináis lo que hace el vocabulario que utilizáis.

Las palabras son una reacción a vuestros pensamientos. Los pensamientos controlan nuestros sentimientos, nuestros sentimientos, a su vez, repercuten en nuestras acciones y las acciones conllevan unas consecuencias. Por lo tanto, si cambiamos nuestra forma de hablar y las palabras que utilizamos, directamente estamos cambiando nuestros pensamientos y sentimientos y, a la larga, todo repercutirá en nuestro bienestar.

Por último, no quiero dejar de hablar de lo importante que es el descanso. Una vida saludable es un conjunto de cosas: cambio de hábitos alimenticios, actividad física, cambio de mentalidad en todos los sentidos y MUUUUY IMPORTANTE, dormir bien y descansar. El dormir bien influye notablemente en nuestra capacidad de concentración, actividad cotidiana, cansancio físico y mental, etc. Hay que obligarse a dormir un mínimo de 7 horas, si se pueden 8, sería perfecto.

Hasta aquí estas 3 entradas que no quería dejar de escribir aunque no se traten de recetas de cocina.  La siguiente, volveremos a la carga con un plato rico, saludable y muy energético.



Me encantaría saber que estas entradas os han podido ayudar, aunque sea un poquito, a motivaros para dar el paso y realizar cambios en vuestras rutinas si es que éstas no eran demasiado saludables. Ánimo a todos los que crean que es difícil porque, os aseguro, que con práctica, poquitín de esfuerzo y MOTIVACIÓN, todo es posible. Sacaréis mucho más provecho al día a día, aprendiendo a disfrutar de los pequeños detalles.











4 comentarios:

  1. Que buenos consejos Vero, tenemos que cambiar nuestra mentalidad y ver las cosas de forma mas positiva!
    Bs

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    1. De veras Diana. Es algo que hay que trabajar a diario y poco a poco, sale de una forma natural y cambias radicalmente de vida, es increíble lo que se puede conseguir. Un besazo enorme

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  2. Verónica me ha encantado, un cierre estupendo a la trilogía del cambio que nos has mostrado. Muchas gracias por contarlo y así motivarnos a las que estamos en el camino.

    ¡Un Súper Beso!

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    1. Muchísimas gracias Xènia. Como ya hemos hablado anteriormente, es algo que se tiene que ir haciendo poco a poco y tienes que estar convencida de ello. Tú lo estás y, ahora mismo, tienes todas las condiciones a tu favor para llevarlo a cabo. Un besazo preciosa

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